
¿Quién puede participar en el proyecto
Vivir del aire del cielo?
Puede participar cualquier persona física, familia o entidad sin ánimo de lucro, aportando la cantidad económica que corresponda para disponer del número de participaciones que decida. El proyecto también está abierto a la participación de pequeñas empresas que quieran contribuir a la democratización de los sistemas energéticos.
El día 10 de marzo de 2009 se abrió el plazo para empezar a formalizar las preinscripciones, que se guardan en una base de datos por riguroso orden de llegada.
La pre-inscripción se confirma cuando se ha hecho una primera aportación de 100 € (personas físicas), 250 € (familias) o 500 € (entidades). Esta cantidad se descontará en el momento que se formalice la aportación de capital.
La inversión mínima para poder participar en el proyecto será la necesaria para generar 1.000 kWh/año de electricidad limpia y verde. A partir de esta inversión mínima, se podrán hacer inversiones superiores, siempre en cantidades que sean múltiplos enteros de la inversión mínima.
La inversión que cada persona y/o familia quiera hacer se puede calcular a partir de su nivel de consumo actual de energía eléctrica, energía térmica y energía para desplazamientos motorizados.
Un ejemplo
Una familia que tenga un consumo doméstico de energía de 20.950 kWh/año, ¿qué inversión debería hacer para cubrir sus necesidades de energía eléctrica, térmica y de automoción?
| Consumo de energía de una familia en un año | Inversión necesaria para producir esta energía en el aerogenerador |
|---|---|
| Energía eléctrica 3.100 kWh (862 kg CO2) | 1.268 € |
| Energía térmica 7.850 kWh (1.565 kg CO2) | 3.212 € |
| Vehiculo privado 10.000 kWh (2.527 kg CO2) | 4.091 € |
| TOTAL 20.950 kWh (4.954 kg CO2) | 8.572 € |
Esto quiere decir que, si invierte 8.572 € en el aerogenerador de propiedad compartida, una familia podrá decir que ha generado toda la energía que necesita a partir del equivalente en electricidad limpia producida por el aerogenerador. Por lo tanto, también habrá compensado sus emisiones de gases de efecto invernadero, reduciéndolas a cero. Y ello, durante toda la vida útil del aerogenerador (¡más de 20 años!).